Para la
alimentación de motor de pistones,
se utiliza la presión atmosférica. Es decir, a medida
que el pistón se desplaza en carrera de admisión, la
presión atmosférica empuja el aire mezclado con gasolina
hacia el interior del cilindro para llenar el espacio generado. La
velocidad que alcanza el gas para llenar el cilindro
depende absolutamente
de la presión atmosférica. Si la presión atmosférica
es mayor, la fuerza con que será empujado el gas hacia el interior
del cilindro también será mayor.
Aire y Presión Atmoférica
El aire atmosférico se compone de 78% de
Nitrógeno, 21% de Oxígeno y concentraciones menores de
dióxido de carbono, argón, neón, helio, criptón,
xenón, hidrógeno, metano, óxido nitroso, ozono
y vapor de agua. Cuando la presión atmosférica es mayor
entonces el número de moléculas de oxígeno contenidas,
por ejemplo en un litro, también es mayor. La mayor concentración
de oxígeno por unidad de volumen permite
quemar
más combustible a la vez, por lo cual el motor aumenta su
rendimiento volumétrico, genera
más
fuerza motriz y desarrolla
mayor
potencia.
Sobrealimentación de Motor
El motor de pistones también funciona con
presiones superiores a la atmosférica. Para lograr mayor
rendimiento
volumétrico la alimentación de motor se puede realizar
con un turbocargador. Este equipo empuja el aire de alimentación
con una fuerza superior a la presión atmosférica. Como
consecuencia se obtiene un motor capaz de
quemar más gasolina,
desarrollar más potencia y
alcanzar mayor número de
revoluciones.